Málaga Dorada es un buen ejemplo de crecimiento continuo, por cuidar siempre con el máximo esmero la calidad de sus productos y la atención al cliente.
Lo suyo es el marisco y el pescado, un segmento en el que se desenvuelve con maestría. Su aval: la calidad del producto. El equipo formado por Rafael Aguilar (en sala) y Antonio Rivera (en la cocina) ha sabido madurar un negocio que iniciaron en 1993
En aquel arranque, la Dorada originaria era pequeña, coqueta pero mostraba signos de notable calidad. Aguilar y Rivera comenzaron con opciones limitadas y desde abajo. Nunca desfallecieron.
La Dorada tiene aire de gran restaurante con una cocina -visible- que se abre al comensal. Ofrece todo lo que uno imagine en pescados y mariscos. De Andalucía y del norte: ostras, percebes, centollos, bueyes de mar, entre otros. Para maridar, más de cien referencias perfectamente conservadas en armarios climatizados. Imprescindible.
|